En mis vacaciones aprovecho para leer mucho mucho mucho tratando de solventar el tiempo de no lectura durante el año laboral.
Antes de comenzar las vacaciones voy a una librería y me compro una cantidad exagerada de libros, siempre me pasa lo mismo no leo ni la mitad, pero lo que pude leer fue muy bueno, entre ello estaba "El alma del ateismo" que habla de una espiritualidad sin dios y "Diez preguntas eternas" una recopilación de respuestas de personalidades internacionales a preguntas existenciales.
Yo me pregunto...porque me pregunto estas cosas? la gente no suele gastar energías en esto, porque yo sí? Tal vez parte de la respuesta tenga que ver con mi pequeña historia en cuanto a creencias religiosas, acá va un resumen.
Nací en un hogar con una madre catótica practicante de los eventos clasicos, me refiero a que no iba a misa todos los domingo pero cumplía con lo cultural católico (pascuas, navidad, etc). Mi padre culturalmente sintoista solo cumplía con los rituales que provienen del arraigo de su ascendencia en el lejano oriente (nipón).
Mis abuelos paternos que vivian en la misma casa se convirtieron al evangelismo cuando yo era un niño, fueron altamente practicantes y comprometidos en la iglesia evangélica.
Buena ensalada, no? esto recien empieza...
Durante toda mi primaria fui a un colegio super Católico (La Salle) hice catesismo y tomé la comunion, me había olvidado de contar que de bebé me bautizaron en la iglesia Católica.
La comunión la tomé por que todos mis compañeros la tomaron, no tenía profunda conciencia de mis actos y ni siquiera se me ocurria cuestionarme algo de esto.
A los 11 años mis abuelos comienzan a llevarme a la escuela dominical de la iglesia evengélica, a modo de club social me engancho mucho y de ahí en más paso a convertirme en un super evangélico, tanto que en la secundaria cambio de colegio y ahoras sí por desición propia voy al ECEA, Escuela Cristiana Evangelica...
Toda mi adolescencia está fuertemente marcada por las doctrinas de la religión evangélica. Debo agradecer el haber tenido una adolescencia sumamente sana pero tambien debo recriminarle todo el peso que cargó sobre mis hombros con sus enseñanzas de "todo es pecado, te vas al infierno, vas a ser castigado, etc." Reprimido yo?, este es mi segundo nombre.
En mis años de juventud con los estudios terciarios, la apertura al mundo laboral y recorriendo otros ámbitos, fuí conociendo que no todo era blanco o negro y que no todo era como me lo pintaron.
Por suerte llegó la crisis personal de mis creencias bases y acá estoy buscando respuestas que se que no existen pero las armo de mi propia experiencia con la razón y tambien con el sentimiento.
Lo que si aseguro es que no tengo la verdad y se que nunca la voy a tener.
Que se yo....( es la forma de decir "solo se que no se nada") pero eso no me impide querer buscarla y en eso estoy. Agnóstico con tendencia a Ateo.